Aun en el caso de que el Parlamento Europeo apruebe el próximo 17 de diciembre la normativa comunitaria que amplía a 60 horas la duración de la jornada laboral, algo que afecta de manera sensible al médico, los Estados miembro como España no tendrían por qué amoldar su «derecho interno» a esa directiva, según ha explicado Luis Gil Suárez, magistrado jubilado del Tribunal Supremo, durante la segunda jornada del Congreso Nacional de Derecho Sanitario celebrado la pasada semana en Madrid, de la que se hace eco REDACCIÓN MÉDICA. Menos optimista se mostró el ex presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Guillermo Sierra, para quien corre peligro una serie de logros históricos del gremio, como la libranza al día siguiente de las guardias. Sierra animó a sus colegas a «poner sobre la mesa» las reclamaciones del colectivo médico, y alertó de las pretensiones de algunos políticos «que quieren que la nuestra sea una ocupación, en lugar de una profesión», pues la diferencia estriba en que ésta posee capacidad autorreguladora.
DIARIO MÉDICO se hace eco las declaraciones de eurodiputado socialista, Alejandro Cercas, dice que puede conseguir mayoría parlamentaria para frenar las 65 horas. De los 394 votos necesarios para bloquear la propuesta, el ponente afirma controlar unos 350.
Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Médicos Asalariados (FEMS) y secretario de Relaciones Institucionales de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Carlos Amaya, anunció la voluntad de lucha contra la medida por parte de las diferentes agrupaciones que defienden los intereses del gremio en toda Europa. «Buscamos llegar a crear un lobby de la profesión que haga posible la existencia de una sola voz de los médicos en Europa», afirmó, no sin dejar de reconocer que «no es fácil» convocar una «eurohuelga» si se frustran las expectativas que se defienden.