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Carlos Amaya, dirigente con más apoyos del “sindicato médico europeo”
Reelegido vicepresidente primero de la Federación Europea de Médicos Asalariados con el 88% de los votos
Carlos Amaya
El actual secretario de Relaciones Institucionales de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), y secretario general de esta organización entre 1996 y junio 2008, Carlos Amaya, continuará otros tres años como vicepresidente primero de la Federación Europa de Médicos Asalariados (FEMS) tras haberse impuesto con el 88% de los votos a otros tres candidatos que optaban al mismo cargo. De hecho, Amaya cosechó el mayor número de apoyos (420) de entre todos los puestos sujetos a renovación.
La designación de la nueva directiva de este virtual “sindicato médico europeo”, al que pertenece la CESM desde noviembre de 1994 junto con casi una treintena de organizaciones homónimas representativas de la profesión a escala comunitaria, tuvo lugar este fin de semana en la asamblea general celebrada en Montecatini (Italia), y su composición queda como sigue:
Presidente: Claude Wetzel (416 votos = 87,4 de los emitidos)
Vicepresidente primero: Carlos Amaya (420 votos = 88,2%)
Vicepresidente segundo: Enrico Reginato (259 = 54,4%)
Tesorero: Paulo Simoes (378)
Secretario General: Bojan Popovic (416)
Secretario General Adjunto: Ryszard Kijak (357)
UNA LABOR MUY RECONOCIDA
A la hora de explicar el alto número de adhesiones que cosechó la candidatura de Carlos Amaya, fuentes de la federación europea han aludido a su “brillante y efectiva” labor en el cometido de generar una respuesta profesional y política contra el cambio de directiva por la que se fija el horario y otras condiciones laborales de los médicos.
Como se recordara, la Comisión Europea pretendió derogar el actual límite de las 48 horas semanales y anular derechos como el descanso tras las guardias o la no contabilización íntegra del tiempo dedicado a éstas (guardia inactiva) a efectos del cómputo laboral anual. La reforma, impulsada desde 2003, tras largos avatares contaba ya con el visto bueno de los ministros de Trabajo de la UE, pero… lo que parecía inevitable resulta que se vio frenado drásticamente en una histórica votación del Parlamento de Estrasburgo. El 17 de diciembre de 2008, una aplastante mayoría de eurodiputados, entre ellos todos los españoles, dijeron “no” a los cambios propuestos, y quienes más al tanto están de cómo se llegó a este resultado, saben que actuación discreta, prolongada y eficaz de Carlos Amaya tuvo mucho que ver en ello.
Las citadas fuentes también valoran la independencia profesional de Amaya, así como su capacidad de trabajo y disposición a fraguar consensos que tengan por único objetivo crear una potente organización al servicio de los médicos europeos.
lunes, 05 de octubre de 2009.
Publicado por: CESM
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