BRUSELAS, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, se comprometió hoy ante el Parlamento Europeo a trabajar durante el semestre de la Presidencia española de la UE en pro de un acuerdo "ambicioso" para reforzar los derechos de los pacientes que viajan a otro Estado miembro para recibir tratamiento médico.
La Comisión Europea debe decidir si presenta una nueva propuesta de reglamento para regular los cuidados médicos transfronterizos, después de que el texto anterior fuera tumbado en el mes de diciembre con la oposición de varios gobiernos, liderados por España.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, la ministra española tuvo que escuchar las críticas de varios eurodiputados que le reprocharon el papel "negativo" jugado por España, con el que hizo "fracasar" la norma. "¿Cómo va a trabajar por el consenso, como ha prometido, si han llevado públicamente una campaña en contra?", inquirió uno de ellos.
La ministra Jiménez alegó que el gobierno español defendió "con lealtad" su posición y aseguró que "no han estado en contra" de un servicio sanitario de "calidad" y que ofrezca "seguridad" a los pacientes en toda la UE.
Por el contrario, afirmó que el texto rechazado ofrecía derechos ya conseguidos y regulados como las listas de espera, las estancias temporales o los tratamientos programados: "La atención sanitaria y movilidad en general, según pide el Tribunal de la UE está regulado en Europa y sólo quedan algunos casos q precisan autorización previa".
La ministra se apoyó varias veces en el "principio básico de que la salud es un bien público y no debe ser tratado como una mercancía más".
En esta línea, insistió en que es necesario "ir más allá" para "armonizar" los servicios sanitarios en la UE y garantizar servicios mínimos de calidad "para todos". "Quiero una directiva ambiciosa que regule un paquete de prestaciones sanitarias común a todos los países, porque la última (propuesta) no ofrecía una prestación pública, igual y homogénea a todos", recalcó ante los eurodiputados.