Las guardias son uno de los principales exponentes del escarnio laboral y retributivo que sufren los médicos

En el SNS hoy se pagan a 14 euros de media la hora, son obligatorias y no cuentan a efectos de la jubilación

De izda a derecha, Gabriel del Pozo, Fernando Carballo, Francisco Miralles, Juan Manuel Garrote y Rafael Carrasco

 

Hay mucho donde elegir, pero si hay que poner ejemplos, seguramente el de las guardias es uno de los que ponen más de manifiesto el escarnio laboral y retributivo que padecen hoy los médicos españoles.

“Si se pagaran con arreglo a lo que cobran otros trabajadores sanitarios por jornada extraordinaria (1,7 en relación con la ordinaria), deberíamos percibir no menos de 50 euros por hora, mientras que la media actualmente en el Sistema Nacional de Salud es de 14 euros”. “Y además resulta que son obligatorias y no cuentan a efectos de jubilación”, resumió la cuestión Rafael Carrasco, presidente del Sindicato Médico Andaluz, en la jornada que ha celebrado hoy el Foro de la Profesión Médica, centrada en los temas de educación médica y situación laboral de los facultativos.

Las conclusiones de esta segunda mesa, moderada por el secretario general de CESM, Francisco Miralles, no invitan al optimismo, pues se constató que la profesión, además de no estar bien planificada en cuanto al número y distribución de profesionales que necesita, sufre un altísimo grado de precariedad en el empleo y soporta una pérdida retributiva acumulada desde 2010 del 35%(aparte de una disminución de 10.000 efectivos en plantilla).

35% de pérdida salarial

La rebaja y posterior congelación salarial, unidos a la subida del IPC y al aumento de la presión fiscal, llevan a que, en efecto, el deterioro del poder adquisitivo de los médicos se haya deteriorado en torno a un 35% de media con respecto al de 2009. Ahí se incluyen entre otros aspectos, según explicó Carrasco, las pérdidas atribuibles a los recortes de 2010 (8%), el aumento de jornada en 2,5 horas y media sin contrapartida económica llevado a cabo en 2012 (7%), la congelación salarial mantenida frente a la subida del IPC (9%), el aumento de la presión fiscal (4%) y los recortes atribuibles a las comunidades autónomas (5%)

Como ejemplo, el presidente del SMA señaló que un médico andaluz con dedicación exclusiva y acogido al 100% de los objetivos cobraba en 2010 52.475 euros brutos anuales, mientras que ahora percibe 48.887 euros.

Un puzzle retributivo

En España, continuó, es muy complicado hablar de salario médico en términos absolutos, ya que solo una pequeña parte del mismo -formado por sueldo base (13.441 euros anuales), complemento de destino (7.065) y pagas extra (2.560)- es común a todo el territorio nacional, mientras que la mayor parte se construye en base a complementos (específico, dedicación exclusiva, dispersión geográfica, etc.) y retribuciones variables (principalmente las guardias) que varían mucho entre comunidades. Para colmo, hay complementos, como la carrera profesional o las distintas modalidades de productividad, que ni siquiera están implantados en todas las CCAA. “La conclusión es que las diferencias salariales entre comunidades superan los 1000 euros al mes”. 

Por otra parte, se dan enormes diferencias entre las distintas especialidades y puestos de trabajo que hacen imposible una comparación adecuada incluso dentro de una misma comunidad autónoma. De hecho, apuntó el presidente del SMA, “las diferencias salariales anuales pueden llegar a ser superiores al 100%”.

Aun con estas matizaciones, que ponen de relieve la creciente desvertebración del SNS en la retribución de sus profesionales, lo cierto es que la media salarial del médico de la sanidad pública continúa alejándose en relación con países como Reino Unidos (90.000-144.000 euros brutos al año), Alemania (60.000-80.000), Francia (60.000-115.000) o Italia (45.000-84.000). Asimismo, en  el marco de la OCDE España ocupa también uno de los últimos lugares en cuanto a retribuciones médicas.

Precariedad en el empleo

En la misma mesa, el vicesecretario general de CESM, Gabriel del Pozo, se refirió a la precariedad en el empleo como una de las principales lacras que sufren las profesiones sanitarias, y concretamente los facultativos. Algo más del 40% de los puestos de trabajo son interinos, eventuales o de sustitución, es decir, no fijos, y hay casos especialmente llamativos, como en el conjunto de Canarias, donde la precariedad afecta al 60% de los médicos, o el de las urgencias de Madrid, en las que llega a ser del 80%.

El gran remedio contra esta situación es la mega-OPE extraordinaria que se ha avanzado para todo el SNS, cuyo objetivo sería reducir la inestabilidad en el empleo a cifras inferiores al 10%.

Tras expresar su inquietud por las demoras de su desarrollo, motivadas principalmente por desencuentros entre las CCAA a la hora de pactar sus términos, Del Pozo pidió la “máxima agilidad”, así como una coordinación en el tiempo y baremos para hacerla efectiva. Además, insistió en que debe haber un concurso de traslados previo.

Contra la precariedad laboral, el vicesecretario general de CESM adujo también las recientes sentencias del Tribunal Superior de Justicia de la UE, que califican de fraude de ley el recurso a los nombramientos de personal temporal en el sector de la sanidad pública cuando se trata de cubrir necesidades permanentes. En concreto, la sentencia dictada el 14 de septiembre de 2016 señala que “es contrario al derecho comunitario que una vez creado, en su caso, el puesto estructural, y de conformidad con lo dispuesto en el Estatuto Marco, se provean las plazas estructurales con personal interino sin que se proceda a su revisión, pues, de lo contrario, la precariedad perdura”.

FUENTES: CESM

 

Otros titulares destacados relativos a la Jornada celebrada ayer por el Foro de la Profesión:

youtubeinstagram
Facebooktwitterlinkedinmail