“Mataron a la gallina de los huevos de oro (va de médicos)”

Miguel Lázaro Ferreruela

Presidente del Sindicato Médico de Baleares (Simebal-CESM)

Más de 23.500 médicos fuera de España y este año se van más de 3.550. Estas son las cifras del autoexilio  medico de galenos  jóvenes formados en España, que han elegido, más bien les han obligado a irse. Es una actualización de las emigraciones de temporeros españoles de la posguerra, pero esta de médicos y en el siglo XXl. La historia se repite. Los médicos españoles están muy bien valorados en Europa por la excelencia de la formación MIR que realizan. Para explicar este  expolio sanitario hay que ir a la etiología multifactorial, donde prevalecen factores relacionados con la organización y administración sanitaria (relación laborales, sueldo, valoración, sistemas de promoción, plazas MIR  no adecuadas a las necesidades, etc., etc.)

Es decir los diferentes servicios de salud pública están recogiendo lo que han sembrado.  En la base está el ninguneo, la instrumentalización y el trato indigno que se han dado a los médicos, que se contrapone con los altos niveles de  profesionalidad, la excelencia  y formación continuada que tiene el colectivo médico, de ahí que la sea la profesión más valorada por los ciudadanos. Los médicos tienen y han tenido que trabajar en contextos asistenciales que ponen en riesgo la piedra angular de su quehacer, tal como la relación médico paciente, la alianza terapéutica y su compromiso bioético.

Esto lo pagan, los pacientes y sus familias  con largas listas de  des-esperación y de baja calidad asistencial y los médicos con altos niveles de stress  agudo por la sobrecarga asistencial y con un progresivo burnout desadaptativo por estresores organizacionales sanitarios crónicos. Pero para más inri resulta que estamos en una situación de déficit global de médicos, y más en nuestras islas, que se ira agravando, con las jubilaciones que van a producirse en los próximos años. Esto ya se sabía pero los que mandan, es decir el Consejo Pseudo-territorial impregnado por una toxica politización e ideologización que se dedica, tal como adolescentes inmaduros, a la cría de paramecios y de la avutarda azul en los páramos del delta del Ebro. He ahí una organización política (hay la tira) perfectamente prescindible, por inútil e irresponsable. Están instalados en un nihilismo y anencefalia crónica.

Una vez más se demuestra que  los políticos quieren más su ideología y su interés partidista que a las personas.

España no se puede permitir esta sangría de médicos  que está repercutiendo ya y más que lo hará, en los pacientes. De entrada hay que parar ya  está hemorragia de médicos.

Selecciono del artículo de la colega madrileña el epílogo que por su interés copio y pego:

“No hay suficientes médicos que quieran trabajar en la sanidad pública española. La universidad española forma un número adecuado de profesionales, pero sigue sin haber médicos suficientes dispuestas a trabajar en la sanidad pública española. La movilidad laboral que ofrece la Unión Europea supone facilidades para los nuevos licenciados, que nuestro sistema educativo ya se ha encargado de hacer bilingües. Los países de nuestro entorno ofrecen unas retribuciones muy superiores a las ofertadas por España. Los nuevos médicos buscan mejores lugares para trabajar. Y se van (…) Si se pretende que el sistema, que ya está colapsado, no se hunda para siempre, habrá que, mejorar d verdad las retribuciones y hacerlas competitivas con nuestro entorno europeo, mejorar las cargas de trabajo para que nuestra profesión deje de ser un castigo infernal y vuelva a ser la profesión más hermosa, mejorar los horarios y educar a la población y corresponsabilizarla de la sostenibilidad del sistema público.  O echar el cierre.”

Está claro que ahora hay motivo para la confrontación. Esto es lo que pensamos todas las organizaciones médicas incluidas en el Foro de la Profesión Médica, Los tambores de guerra  ya se han oído en varias comunidades autónomas. No es hora de la equidistancia, de la  pasividad o de la catatonia. El excesivo análisis solo nos llevara a una parálisis y a seguir tragando. Esto no solo afecta al colectivo médico, también afecta a otros colectivos y sobre todo a los pacientes que deben de defender con uñas y dientes una sanidad actualmente  infrafinanciada y que solo , incluso con las bajas retribuciones salariales del colectivo médico no es sostenible.

Por esto la CESM va a movilizarse y va a confrontarse. Sabemos que no estamos solos, que los ciudadanos están con nosotros- pero en estas reivindicaciones sería muy importante contar con su apoyo y  su presencia. Nos une la defensa de una sanidad de calidad y de calidez.

Ya saben en derrota transitoria pero nunca en doma.

 

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