“Legitimados para convocar huelga si nos siguen dando de lado”

Francisco Miralles

Secretario General de CESM

 

“¿Qué queremos? Tiempo. ¿Qué queremos? Calidad. ¿Qué queremos? Dignidad”. Así gritamos el pasado jueves 7 marzo los médicos ante las puertas del Ministerio de Sanidad, dejando clara cuál es la síntesis de nuestras reivindicaciones.

La concentración había sido convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y apoyada por todas las organizaciones que componen el Foro de la Profesión. Y las demandas no solo recorrieron la madrileña vía del Paseo del Prado de Madrid. Hemos conseguido una extraordinaria proyección informativa, pues bien puede decirse que no ha habido ningún medio de comunicación relevante que se haya abstenido de dar cuenta de nuestras peticiones, y también han ardido las redes sociales haciendo lo propio y trasladándonos el aliento y comprensión de quienes no podían estar en la protesta pero la asumían como propia.

Quienes nos congregamos sabíamos, en efecto, que estábamos por nosotros mism0s y también en funciones de representación de los muchos compañeros que no les era factible acudir porque, al contrario que en la manifestación del 21 de marzo de 2018, esta vez no se había convocado huelga en ninguna comunidad autónoma y, por tanto, no existía posibilidad de acercarse a hacer piña.

Si al eco conseguido en esta concentración se suma el también muy notable que se logró con el paro de 10 minutos en todos los centros sanitarios el día 7 de febrero, cabe decir que los médicos ya hemos expuesto con claridad las primeras premisas para la conclusión que haya de venir… si es que nos obligan a apurar el silogismo. Es decir, hemos expuesto meridianamente cuáles son las razones de nuestro descontento. Los medios de comunicación las han hecho públicas con profusión y hasta con cierto tinte de complicidad que avanza lo que podría ser un mayoritario respaldo de la ciudadanía. Y ahora lo que esperamos es una respuesta que no puede demorarse más. Si nos siguen dando largas -y esa es la conclusión- entonces estamos plenamente legitimados para pasar a mayores. No será por que no lo hayamos avisado.

Los médicos también hicimos patente ese día que aunque nuestra protesta y lo que haya de venir está plenamente legitimado por la defensa de los derechos y la dignidad de nuestra profesión, la dimensión real de lo que reclamamos excede la esfera profesional para convertirse en una cuestión de interés social. Porque los facultativos, en efecto, no sólo queremos que nos traten mejor. También queremos los medios para tratar mejor a nuestros pacientes. Razón por la cual queremos transmitir a los políticos que no caigan en el error de creer que sólo nos mueven intereses corporativos. No, no es únicamente eso, por justificable que sea. Por encima de ello, lo que está en juego, y también denunciamos, es el mantenimiento sostenible de la calidad de nuestro sistema sanitario, que si hoy sigue con unos estándares aceptables es sólo gracias al sacrificio no recompensado de los médicos.

Ahora nos encontramos en un periodo electoral, por lo que es un buen momento para pedirle a todos los partidos políticos que dejen de jugar con la Sanidad, que se la tomen en serio y que elaboren un Pacto Político por la Sanidad que haga posible la atención sanitaria que queremos y que estamos reivindicando los médicos y todos los españoles.

Confiamos en que haya una respuesta política acorde con lo que reclamamos, porque, si no fuera así, se nos estaría obligando a tomar decisiones drásticas que no queremos pero que, por esa misma dignidad a la que aludía la pancarta de cabecera de la manifestación, no podríamos evitar.

Estamos hablando, sí, de una posible convocatoria de huelga de alcance general si es ése el único camino que nos dejan.

 

 

 

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail