Las vacaciones de Navidad dejan las plantillas de Primaria con hasta un 60% menos de profesionales en Comunidad Valenciana

Colapso en Atención Primaria en estas fechas

 

Los últimos días del año en curso y los que dan comienzo al nuevo que empieza son las fechas aprovechadas por los profesionales sanitarios para liquidar los días pendientes de libranza acumulados y no disfrutados.

Este año, en concreto, en lugares como la Comunidad Valenciana, los médicos disponen hasta el 15 de enero para disfrutar estos días, lo que provoca que las plantillas se queden en algunos casos con el 50% o menos de los profesionales. Según han publicado varios medios locales, las libranzas provocan que los médicos tengan que atender 50 o más pacientes en un turno de trabajo, una situación que se agrava en el caso de Pediatría de Atención Primaria, ya que las plantillas son de por sí inferiores a las de médicos de Familia. Esto supone que se hayan contabilizado hasta 15 días de demora para conseguir una cita en Atención Primaria o que tengan que ver 16 niños en una hora en la agenda de Pediatría en un momento en el que todavía no se ha sufrido el pico de gripe estacional que cada año provoca aluviones de pacientes en consulta.

«Además, si la situación en Medicina Familiar es grave, empeora considerablemente en Pediatría al tener plantillas más reducidas»

Según explica Víctor Pedrera, vicesecretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y secretario provincial en Alicante de CESM-CV, «esta es una situación que se repite cada año y en absoluto puede considerarse excepcional ya que todos los años nos encontramos ante el mismo problema. Para paliarlo, han tenido tiempo suficiente y deberían haberse adoptado medidas correctoras con anterioridad como sí han hecho otras autonomías como Madrid o Murcia, donde han puesto en marcha planes de choque, retribuyendo ‘peonadas’ u horas extra. Aquí para la no sustitución, se justifican en la falta de médicos disponibles en bolsa de trabajo, pero la razón última atendiendo a las medidas adoptadas en otras comunidades es evitar el gasto en sustituciones sin importarles las repercusiones que esta sobrecarga pueda tener en pacientes y profesionales», afirma.

Además, si la situación en Medicina Familiar es grave, empeora considerablemente en Pediatría al tener plantillas más reducidas.

Plan de Deshabituación Tabáquica

A esta ya compleja situación en estos días, se le suma la entrada en vigor el 1 de enero de la financiación por parte del Ministerio de Sanidad de los medicamentos para dejar de fumar como parte del plan nacional de lucha contra el tabaquismo. Se trata de la vareniclina y el bupropión, más conocidos como Champix o Zyntabac, respectivamente.

A este respecto, Pedrera denuncia que la Consellería de Sanidad no ha previsto agendas específicas para estas intervenciones de deshabituación tabáquica, por lo que se obliga a los médicos de Familia a atender a estos pacientes en el horario habitual, consultas que en estos días son de 5 minutos o menos de duración. Del mismo modo recuerda que el abordaje de este tipo de pacientes debe ir integrado dentro de un programa de intervención que incluya una entrevista inicial y visitas sucesivas con tiempo suficiente para hacer un seguimiento del tratamiento, de su efectividad y de los efectos secundarios, algo que en su opinión no se ha previsto, por lo que la dispensación sin estas otras medidas de acompañamiento está condenada al fracaso.

También recuerda que al pasar a ser medicamentos financiados, en la farmacia no pueden ser dispensados puesto que hay que retirar los lotes que existían y reetiquetarlos, un proceso «que no se hace en un día y que no han previsto», sentencia.

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