La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) quiere manifestar su profunda decepción ante la respuesta recibida por parte del Defensor del Pueblo a la queja presentada por la situación sanitaria de Ceuta, que concluye con el cierre del expediente tras recibir un extenso informe del Ministerio de Sanidad justificando su gestión mediante cifras de inversión, plantillas y actividad asistencial.
CESM considera difícilmente comprensible que una institución cuya función es supervisar la actuación de las administraciones públicas y defender los derechos de los ciudadanos dé por concluida una queja de estas características sin formular recomendaciones concretas para corregir los problemas denunciados.
La Confederación defiende que el Defensor del Pueblo no puede limitarse a trasladar las explicaciones de la Administración cuestionada, sino que su responsabilidad es contrastarlas y velar por los derechos de quienes sufren las consecuencias de sus posibles deficiencias.
El sindicato recuerda que el propio ministerio reconoce un incremento extraordinario de la presión asistencial, con más de 13.000 atenciones a población migrante durante el periodo analizado, una situación que ha exigido un esfuerzo adicional de los profesionales sanitarios.
Sin embargo, la respuesta recibida reproduce ampliamente los argumentos ministeriales sobre el incremento presupuestario, las contrataciones y la evolución de la actividad asistencial, sin ofrecer una valoración suficientemente específica sobre las condiciones reales en las que trabajan los médicos.
Para CESM, no se puede confundir el esfuerzo de los facultativos para mantener la asistencia con la suficiencia de los recursos disponibles. Que los médicos hayan respondido a una situación extraordinaria no significa que las condiciones de trabajo hayan sido adecuadas ni que las necesidades asistenciales estén cubiertas.
Resulta especialmente preocupante que no se ofrezcan conclusiones claras sobre las plantillas médicas efectivas, las plazas sin cubrir, las cargas de trabajo o las posibles consecuencias sobre la seguridad de pacientes y profesionales.
CESM reitera que su denuncia no cuestiona el derecho de ninguna persona a recibir asistencia sanitaria. Al contrario, considera que una situación humanitaria extraordinaria exige recursos adicionales y una planificación adecuada, sin trasladar el peso de la respuesta al sacrificio permanente de los médicos.
La Confederación reconoce que el Defensor del Pueblo ha realizado visitas a Ceuta y mantiene abiertas actuaciones de oficio, pero entiende que esto no justifica cerrar la queja sin ofrecer una respuesta más precisa a las preocupaciones planteadas por los representantes médicos.
En este sentido, CESM recuerda que no acudió al Defensor del Pueblo para obtener una reproducción de las explicaciones del Ministerio de Sanidad, sino para solicitar una intervención independiente que contribuyera a esclarecer y corregir los problemas denunciados.
Por ello, el sindicato solicita a la institución que profundice en la comprobación de las condiciones asistenciales, escuche directamente a los representantes de los médicos y valore la formulación de recomendaciones específicas al Ministerio de Sanidad y al INGESA.
Por último, la Confederación señala que continuará defendiendo a los facultativos de Ceuta y exigiendo a las administraciones que asuman sus responsabilidades, puesto que los médicos no necesitan que se les felicite por soportar situaciones extraordinarias sino que las instituciones actúen para evitar que esas situaciones se conviertan en normales.