Las comunidades autónomas vuelven a gastar en Sanidad: 1.300 millones más en 2017

Cumplir el objetivo de déficit elevando el gasto sanitario es la cuadratura del círculo que pretenden conseguir las seis comunidades autónomas que, hasta la fecha, han aprobado sus proyectos de ley de presupuestos para 2017. En total, estos Gobiernos regionales ya han avanzado una subida del gasto sanitario de 1.296 millones de euros en 2017 respecto a lo presupuestado este año.


Según informa EL ECONOMISTA, sin conocer todavía el techo de gasto presupuestario ni el marco fiscal para elaborar las cuentas, el Gobierno andaluz fue el primero en aprobar un incremento del 5,5% en el gasto que eleva el presupuesto en Salud hasta los 9.304,7 millones de euros, casi 480 millones de euros más que en 2016. También Baleares y Navarra han avanzado un gasto expansivo por encima de los límites de los objetivos de estabilidad presupuestaria. En el caso del Gobierno de Francina Armengol, su presupuesto alcanza los 1.496 millones de euros, techo histórico de esta región, que supone una subida del gasto sanitario del 7,6% en relación con 2016. Por su parte, el Gobierno foral plantea una subida del 5,4% en el gasto sanitario. Más moderados, aunque también por encima del crecimiento económico previsto del 2,5% en 2017, son los incrementos del gasto recogidos por la Comunidad Valenciana y Canarias. El Ejecutivo de Ximo Puig ha aprobado un alza del gasto sanitario del 3% respecto a las cuentas de este ejercicio y manejará así una partida de 6.084 millones de euros. El último Gobierno en aprobar su proyecto de ley de presupuestos ha sido Cataluña. Las cuentas presentadas prevén una subida del gasto en salud de 408,4 millones de euros respecto a las cuentas prorrogadas de 2015 y 2016, que ascenderían a 8.342,1 millones de euros, según el Ejecutivo de Carles Puigdemont. (…)


Reducir las listas de espera e invertir en personal sanitario e infraestructuras son objetivos coincidentes de los responsables autonómicos para justificar el aumento del gasto sanitario.



Fuentes: EL ECONOMISTA, 01-12-2016

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