«No hace falta ir con dogmas feministas en cuanto a conciliación en la residencia, es concienciación y derechos»

Mesa sobre La Conciliación de la vida familiar en el periodo de residencia

Rocío Fernández en un momento de su intervención.

Las Primeras Jornadas Nacionales de Residentes #MIRandoAlFuturo organizadas por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) también dedicaron una mesa a La Conciliación de la vida familiar en el periodo de residencia. Moderada por Ana García Sánchez, adjunto de Anestesia y Reanimación del Hospital Virgen de la Concha de Zamora y responsable de la secretaría técnica de Formación de CESM Castilla y León, contó en primer lugar con la experiencia de Juan Sánchez Lasheras, anestesiólogo del Hospital Carmen y Severo Ocho de Asturias, quien habló del prorrateo de guardias en situaciones relacionadas con la maternidad.

Para poner en contexto el tema, Sánchez expuso su propia experiencia, cuando su mujer, otorrinolaringóloga, se quedó embarazada y se puso en contacto con el servicio de Riesgos Laborales, que le vino a decir que qué esperaba obtener si la baja no se concedía hasta la semana 34. «Nadie se planteaba hacer una evaluación del riesgo y mucho menos la pérdida retributiva que supondría la baja maternal. Tras la presión sindical la respuesta de la Administración fue extinguir su puesto de trabajo, un ‘no vuelvas a trabajar hasta que esto haya pasado’. Hicieron falta dos juicios ganados para que se le reconociese un embarazo de riesgo y se le concedió a posteriori una baja retribuida. Así de lejos estábamos en Asturias como para empezar a hablar de equiparación del sueldo en esta situación», señalaba el anestesiólogo.

Sánchez recordaba que habían sido las organizaciones sindicales, especialmente las confederadas en CESM, las que habían peleado y hecho una apuesta por la igualdad, no los partidos políticos ni las administraciones, ni siquiera otras organizaciones. Para ello, muestra un mapa donde se puede ver las comunidades autónomas que tienen contemplado el prorrateo de las guardias y las que no -Extremadura, Murcia, La Rioja, Navarra, Canarias y Melilla-. «En cuanto a la IT por embarazo de riesgo la situación es muy similar, se paga un complemento en casi toda España salvo en las comunidades citadas y mención especial merece Galicia -donde para tener el complemento tienen que pasar por el juzgado antes- y Navarra -donde en el embarazo normal no se paga este complemento pero si es de riesgo sí-. En cuanto a la adaptación del puesto de trabajo, se deja de hacer guardias en la casi totalidad. La situación es bien distinta, ya que a pesar de no hacer guardias, el complemento por prorrateo sólo se paga en muy pocas comunidades, como Madrid, Aragón, Cataluña y Baleares. En cuanto a cómo está la situación respecto a otros casos que no sean de embarazo sino IT Común, se paga en muy poquitos sitios; Madrid, Castilla y León, Andalucía y en Cataluña», comentaba.

Momento de la intervención de Juan Sánchez.

La exposición del anestesiólogo asturiano concluía señalando qué camino queda por recorrer, algo que en su opinión pasa por tanto extender las mejoras en todo el territorio homogeneizando la situación de los profesionales como por actualizar los catálogos de riesgos laborales por parte de estos servicios, evaluando la situación de riesgo de los médicos.

Muy poca orientación

A continuación tomaba la palabra Sebastián García, R3 de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, quien ha sido padre siendo residente y quiso comentar cuál fue su situación, «diferente si uno busca un embarazo y sabe a lo que se enfrenta que uno que sea más sorpresivo». Él aseguraba que cuando iba buscando información nadie sabía contarle realmente a qué se enfrentaba, ni en cuanto a lo económico, ni adaptación de rotaciones, ni siquiera la unidad docente supo orientarle, por lo que tuvo que moverse por su cuenta, adaptando el planning como pudo con su tutor. «A día de hoy no sé si tendré el ok de la unidad docente o no», aseguraba.

Otra cuestión que se le planteó fue alargar la residencia. «Tengo pendientes algunas semanas de paternidad que no he completado -tenía 12 y he gastado 4 sólo-, porque mis rotaciones en Primaria son muy cortas, de un mes. Si no las haces las tienes que recuperar en algún momento y no me daban opción a hacerlo en el periodo del último año de residencia en el que estoy un año completo en el centro de salud.  No se calientan demasiado la cabeza, se plantea alargar la residencia, pierdes X meses y acabas unos meses por detrás», lamentaba.

Por otro lado está el tema económico, ya que «nuestro sueldo real es mileurista», según aseguraba García, complementado con las guardias. Él no sabía si en el periodo de paternidad se iba a hacer como en vacaciones con el prorrateo, y es un tema que no le supieron solucionar hasta que lo cobró de la Seguridad Social y vio el valor real del permiso.

«Nadie supo orientarme y darme información sobre tema económico o adaptación de rotaciones, ni siquiera mi unidad docente»

También reseñable entre otras cuestiones es que «ya tienes otras responsabilidades» y el tema de las guardias «las que te tocan las tienes que hacer y dejas en tu casa una situación de que la madre tiene que asumir todo el peso. Es mucha carga cuando trabajas en casa, trabajas fuera y son muchas horas. Salir fuera es imposible, complementar la formación con máster está descartado y es muy difícil conseguir adaptaciones. Como son situaciones muy excepcionales tampoco hay demasiado movimiento u opciones para lograr que esto cambie, aunque se han conseguido muchas cosas. En general es una experiencia interesante y nos vamos adaptando como se puede», sentenciaba.

Ana García Sánchez.

Antes de dar paso al siguiente ponente, Ana García quiso comentar que, en su opinión, el auténtico problema es ser médico, con la carga de trabajo que se tiene, el deber de hacer mucha más jornada que el resto de profesiones, «porque si lo piensas, con la atención continuada tenemos que hacer cerca de un tercio más que el resto de profesionales. Ahí es donde viene el auténtico problema. La situación en la residencia se agrava porque el fin último es la formación, y el tiempo no se recupera. O alargas o es muy difícil que en un día aprendas dos cosas. Sí es cierto que la residencia no está preparada para que sean padres o tengan que cuidar a personas mayores, pero ya os digo que después, cuando eres adjunto estás más o menos en la misma tesitura y te planteas los mismos problemas. La opción de alargar la residencia aquí se ve como un castigo, y en mi opinión creo que tenemos que mirar más allá. El objetivo es la formación, y tenéis que salir bien formados. Sé que es duro terminar después que el resto pero es más duro terminar sin estar perfectamente preparado. Hay que darle una vuelta para que podáis ser padres, madres, atender a los mayores y lograr la mejor formación posible», admitía.

En este sentido, Juan Sánchez añadía que la forma que existe de contratación promueve esa urgencia por acabar, por buscar colocarse, que es el problema con las bolsas de trabajo. «La Administración es una apisonadora, te va a pasar por encima, le da igual tu situación personal», lamentaba.

Complemento tanto en maternidad como en situación de riesgo para todas las comunidades

Por último tomaba la palabra Rocío Fernández, secretaria técnica de Igual de CESM, que agradecía que en unas jornadas sobre residencia se hubiera hablado de conciliación, puesto que ellos son el futuro de la profesión y «no debería llamar la atención pero lo hace, porque hasta hace poco no se tenía demasiado presente cómo solucionarlo». Según su opinión, la fuerza sindical está llevando a que se sensibilice sobre el tema y se vea que allí donde ni siquiera tienen la posibilidad del complemento en la maternidad/paternidad o baja de riesgo se empuje para que se consiga. «Hay sentencias que han determinado la discriminación que supone una vez que estás de baja que no se te gratifique como una situación que en otro momento sería obligatorio, como es la atención continuada. Estamos trabajando en ello y lo vamos a conseguir, el complemento tanto en la maternidad como en la situación de riesgo. Otra situación diferente que a mí me parece más complicado aunque hay comunidades que lo tienen es relacionar la situación de IT en el embarazo con la posibilidad del cobro, porque habría que relacionar el origen», exponía.

Rocío Fernández en un momento de su intervención.

Fernández también quería hacer referencia a un posicionamiento positivo del Tribunal Supremo en cuanto a la adaptación del puesto, ya que «considera doble discriminación a una mujer que cuando te recomiendan que adapten tu puesto y no se te aconseje hacer atención continuada, que no se te puede discriminar por esa situación de alejamiento a dejar de percibir ese dinero que hasta ahora percibías en una situación de obligatoriedad, porque de 3 a 5 guardias estamos haciendo todos los meses en casi todas las especialidades. Con esta sentencia en positivo, la estrategia sindical ahora es en aquellas comunidades donde no tengan el complemento de la maternidad, tirar por ellas, pero ahora deberíamos ir por la adaptación de puesto. No sólo se te discrimina en el momento de la adaptación, sino que el porcentaje del complemento se te hacía en esos meses que no hacías guardias. El Supremo ya se ha posicionado, te tienen que gratificar por estar en una situación de adaptación protegida, pero además debemos saber comunicar con la Administración que el complemento se debe calcular en una situación previa, de base, porque si no haces guardias el cálculo es cero», explicaba.

La secretaria técnica de Igualdad de CESM consideraba que el trabajo que se está haciendo entre todos de sensibilizar a los compañeros, a residentes -más vulnerables- y la Administración es muy importante, y «no se queda en vacíos de dogmas feministas. Debemos ir por aquí, en todas las comunidades se ponen en contacto para explicarnos la situación. Estamos haciendo un trabajo importante. Lo que no podemos hacer es que la mujer en el embarazo encontrándose bien y siendo un estado y no una enfermedad tenga que decidir la baja de riesgo por no percibir el complemento en la adaptación de puesto, porque lo natural es estar formándose -en el caso de residentes- y trabajando en el de los adjuntos en las mejores condiciones», aseguraba.

Por último, Fernández señalaba que se está ante «un marco importantísimo ahora porque no tienen recursos humanos y van a tirar por la adaptación de puesto. Para la Administración era más fácil la baja y para las mujeres, llegado el punto de no cobrar, también, pero no es la situación natural ni deseable. Es un tema que si se visibiliza, es vergonzoso que no se avance en él y creo que los tribunales están con nosotros«, sentenciaba Fernández.

Puedes acceder aquí al vídeo completo.

Facebooktwitterlinkedinmail
youtubeinstagram