Toranzo: «El sistema de salud está en un momento crítico con una grave carencia de profesionales»

Escuela de la Profesión Médica de 2022 en Santander

De derecha a izquierda, Tomás Toranzo, Carlos Rus, Juan Abarca, Luis Mayero y José Luis Alcibar.

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha participado en la primera jornada de la Escuela de la Profesión Médica que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) celebra los días 21, 22 y 23 de septiembre en Santander. Lo ha hecho en la mesa de debate dedicada a El ejercicio privado de la medicina en 2030, en la que el presidente de CESM, Tomás Toranzo, ha señalado que el sistema de salud se encuentra en un momento crítico con una evidente carencia de profesionales y que, como organización sindical, CESM defiende un sistema sanitario fundamentalmente público sin prejuzgar sobre el tipo de gestión.

El presidente de la Confederación ha recordado, en la mesa moderada por Juan Abarca, presidente de la Fundación IDIS, que es obligación del Estado asegurar una asistencia sanitaria universal, equitativa y de calidad asistencial, por lo que toda la actividad sindical está condicionada por los principios del código deontológico. En esta línea, CESM pelea porque las condiciones de trabajo para los facultativos tanto en la pública como en la privada sean las mejores posibles. «El debate entre pública y privada con financiación pública es tramposo, no se puede desacreditar a nadie por ejercer en uno u otro ámbito y actualmente prescindir de la medicina que complementa al sistema público sería absurdo», admitía Toranzo, que criticó la tendencia al traspaso de competencias médicas a otras profesiones sanitarias bajo el argumento del trabajo en equipo cuando en realidad solo se pretende abaratar costes y encubrir la grave carencia de profesionales. También alertó del grave riesgo de deshumanización del acto médico que puede suponer la irrupción acrítica de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

La exposición del presidente de CESM concluía señalando el «momento crítico» en el que se encuentra el Sistema Nacional de Salud y la gravedad de la carencia de profesionales existente y que puede empeorar en el futuro si no se toman medidas serias basadas en una auténtica planificación. Respecto a los actuales, «los profesionales no van a trabajar mejor o peor solo por lo que se les paga, pero sí estarán en condiciones de ejercer mejor o peor según cómo se desarrolle profesionalmente, las circunstancias en las que tenga que ejercer. El compromiso del profesional es indudable trabaje donde lo haga, pero si no está en las mejores condiciones no va a rendir adecuadamente o se van a producir muchos más abandonos de los que ya se están produciendo, especialmente por burnout, estrés, etc. Por eso resulta crucial que se provea de los profesionales necesarios al sistema sanitario, que evite las sobrecargas asistenciales, que permita un correcto desarrollo profesional que se consigue con una buena planificación de los médicos que hacen falta y de qué especialidades, con estudios demográficos y un aumento de la financiación. Todo ello sin olvidar que la entrada al sistema es Atención Primaria junto con urgencias, que se encuentran totalmente sobrecargadas, de manera que si no tienen capacidad no funcionará ni el sistema público ni el privado», sentenciaba.

Cambios en 7 años

Respecto al resto de ponentes de la mesa de debate, José Luis Alcíbar, representante nacional de Medicina Privada del CGCOM señalaba que lo principal que tendría que cambiar es la confianza de los compañeros de la pública, «que siempre nos ven como que solo vamos a ganar dinero. Además, hace 10 o 15 años cuando empecé la gente en la privada trabajaba muy sola y hoy ya hay muchos equipos, creo que eso se va a potenciar más y se englobarán dentro de estructuras. Por otro lado, el médico es el que decide cómo se trabaja y se atiende al paciente, en la pública y en la privada, por lo que creo que el modelo actual puede evolucionar de modo que se le quite todo tipo de trabas, el trabajo burocrático, para permitir que el médico pueda dedicarse a lo que realmente le gusta, que es el paciente», aventuraba.

Por otro lado, Luis Mayero, consejero de Asistencia Sanitaria Interprovincial de Seguros (ASISA), afirmaba que las aseguradoras deben hacer cambios importantes, ya que la situación no es la misma que hace unos años y las primas que se cobran necesitan una reflexión. «Las empresas tenemos que ir hacia un incremento de la tecnología y los médicos deberán prepararse para estar al día de esas nuevas tecnologías con la máxima eficiencia, y aquí se habla de colaborar con otras profesiones, no solo enfermería, sino también con ingenieros, bioquímicos, etc, porque la medicina va a evolucionar por ahí».

Por último, Carlos Rus, presidente de Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE), exponía que hay un contexto actual que no depende de ellos, con envejecimiento, un sistema de salud saturado y poco flexible, con importante innovación tecnológica que resulta muy difícil de asumir y con ataques ideológicos. También mencionaba que las guerras de precios generan tensión en el ámbito sanitario y que «cada vez más es mayor el número de pacientes que todo lo llevan por lo privado y el sistema está también saturado. Se debe dar la conjunción de los sectores, del ámbito privado y las aseguradoras porque aquí no reparamos lunas, aquí atendemos al paciente», sentenciaba antes de dar paso al turno de preguntas.

Vicente Alonso, secretario general del Sindicato Médico de Cantabria, Tomás Toranzo, presidente de CESM y Gabriel del Pozo, secretario general de CESM.

Tomás Cobo, presidente del CGCOM, junto a Gabriel del Pozo, Tomás Toranzo y Víctor Pedrera, de CESM.

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