La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) quiere condenar públicamente las declaraciones que este lunes hacía la ministra de Sanidad, Mónica García, al señalar a los sindicatos médicos como responsables de querer mantener el conflicto actual por el borrador del Estatuto Marco y pedirles que no se utilice a los pacientes “como rehenes de estas discrepancias”.
Como convocante de la huelga nacional que tendrá su segunda semana este año los próximos días 16, 17, 18, 19 y 20 de marzo, CESM quiere desmentir que, como apunta García, la única vía a la que se recurre sea el conflicto, puesto que en ningún momento ha dejado de tender la mano al diálogo y fue el propio Ministerio de Sanidad -a través del secretario de Estado- quién rompió unilateralmente cualquier negociación el pasado mes de diciembre, negociación que no se ha retomado con el comité de huelga desde entonces pese a los múltiples requerimientos hechos.
Por este motivo, la Confederación considera que las palabras de la ministra suponen un trato indigno para los médicos que trabajan en el sistema sanitario, puesto que utilizar el término ‘rehén’ implica a su vez señalar que alguien está haciendo un uso interesado de quien requiere una asistencia sanitaria, lo cual es absolutamente falso.
Conviene aclarar que los médicos y facultativos que deciden secundar la huelga están ejerciendo su derecho constitucional a hacerlo, y que en este caso lo hacen, precisamente, en defensa de una calidad asistencial y de un Sistema Nacional de Salud que actualmente se están viendo amenazados por las condiciones en las que ejercen los profesionales y por una modificación de una norma que está ignorando las principales reivindicaciones del colectivo para precisamente mejorar sus condiciones laborales y prestar la asistencia sanitaria que la población reclama.
Por último, CESM quiere puntualizar que para que haya un ‘rehén’ debe haber un ‘secuestrador’, papel que en absoluto están jugando los médicos en la defensa tanto de sus derechos laborales como, sobre todo, de la seguridad de los pacientes, por lo que le pide a la ministra que, por su condición de médica, rectifique y no utilice expresiones que busquen estigmatizar a los profesionales frente a la opinión pública, unos profesionales que únicamente están saliendo a defender que se les permita ejercer en condiciones laborales dignas para ellos y para los pacientes precisamente porque el ministerio se niega a atender las reivindicaciones clave del colectivo. Así, médicos y facultativos de todo el territorio nacional están llamados a secundar los cinco días de paro que hay fijados para la próxima semana reclamando un estatuto propio de la profesión médica y facultativa.