Los Sindicatos Médicos de Aragón (CESM Aragón y FASAMET) y el Servicio Aragonés de Salud han firmado un acuerdo para suspender la huelga convocada a nivel autonómico y darse un plazo de cuatro meses para negociar las distintas demandas de los profesionales. Con esta firma se evita la movilización contra el Gobierno de Aragón convocada en toda la sanidad pública aragonesa desde el próximo lunes, 18 de mayo, hasta el viernes 22. Sin embargo, se mantiene la protesta convocada en estas mismas fechas contra el nuevo Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad, en la que participan los sindicatos profesionales más representativos de todo el territorio nacional.
El documento firmado sí impide la próxima convocatoria de nuevas protestas exclusivas en Aragón, como los cinco días de huelga vividos del 20 al 24 de abril. Los Sindicatos Médicos también han subrayado que no supone una solución definitiva, ya que lo pactado es que tras la constitución del nuevo equipo en el Departamento de Sanidad se fijará un calendario de negociaciones para abordar hasta septiembre las distintas reivindicaciones que son competencia del Gobierno de Aragón “en un clima de paz social”. Igualmente han destacado, “el cambio de actitud y talante” del nuevo consejero de Sanidad, Ángel Sanz, frente al inmovilismo de la ministra de Sanidad, Mónica García, para evitar la que será la séptima huelga nacional para reclamar un Estatuto propio.
Con este objetivo, el paro de médicos y facultativos se extenderá en toda España durante cinco días, desde las 00.00 horas del lunes hasta las 23.59 del viernes. En Aragón, estará acompañado de concentraciones de apoyo de 5 minutos, a las 12 horas, a las puertas de todos los hospitales y centros de salud para quienes presten servicios mínimos.
Los temas que se negociarán con el Gobierno de Aragón
Las reclamaciones al Ejecutivo autonómico buscan mejorar unas condiciones laborales y retributivas inferiores a las de otras comunidades y también garantizar el cumplimiento riguroso de los acuerdos sobre Atención Primaria firmados en 2023 y 2025. Los Sindicatos Médicos han destacado así, que son reivindicaciones “necesarias para acabar con una situación de precariedad laboral que hace huir a otros destinos” y mejorar la calidad asistencial.
La lista de temas incluye el aumento del precio de la hora de guardia, actualmente entre los seis más bajos; así como los complementos para los médicos del 061. También se exige paliar las pérdidas derivadas de los recortes desde 2010 y la recuperación de la carrera profesional, para el personal fijo y temporal, con el desbloqueo del nivel IV y la negociación de un nivel V.
Igualmente se reclama un acuerdo sobre los incentivos en centros de difícil cobertura; incrementar la retribución de productividad variable; aumentar la remuneración por kilometraje en los desplazamientos y un acuerdo de mejora en las prestaciones de la Seguridad Social durante el tiempo de incapacidad temporal por contingencia común.
Respecto a los acuerdos sobre Atención Primaria, se exige cumplir con puntos como la obligación de destinar en 2026 a la Atención Primaria el 25% del gasto sanitario, mientras que ese porcentaje sigue estancado en el 13%. En especial, se reclama recuperar las consultas de apoyo en todos los centros de salud para garantizar el máximo de pacientes en las agendas (35 para médicos de familia y 28 para pediatras) y que las citas no tengan una demora de más de 72 horas.
El conflicto sigue abierto con el ministerio
Las movilizaciones contra el Ministerio de Sanidad se iniciaron el pasado año ante la presentación de un borrador de Estatuto Marco, para su aprobación definitiva por el Congreso, que perpetúa la discriminación de médicos y facultativos en aspectos laborales básicos como las horas de jornada. Por ello, la principal reclamación es un Estatuto propio, ajustado a la formación y responsabilidad de la profesión, y que permita una negociación independiente.
Con este nuevo texto se busca una reforma profunda de las condiciones laborales: la implantación real de la jornada laboral de 35 horas; que las horas de guardia sean voluntarias, debidamente retribuidas y tenidas en cuenta a efectos de jubilación; una clasificación profesional acorde con su formación y responsabilidad clínica; y un modelo de jubilación flexible.
Los sindicatos convocantes han reiterado que estas peticiones “no suponen privilegios, sino unas condiciones dignas para poder mantener un Sistema Nacional de Salud sostenible, eficiente y de calidad para profesionales y pacientes”. También han lamentado que, pese al amplio respaldo de las huelgas contra este Estatuto Marco “el ministerio no ha contestado a la última propuesta remitida por el Comité de Huelga”, por lo que han incidido en que “el conflicto se mantendrá mientras no exista una voluntad real de alcanzar acuerdos”.