La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha presentado este martes ante los medios las últimas decisiones adoptadas en su Comité Ejecutivo, que pasan por abordar la gestión de la crisis sanitaria que se ha llevado a cabo en la ciudad de Ceuta y por la nueva fase que se abre en el conflicto médico ante el cambio de escenario de tramitación del Estatuto Marco.
Respecto a la primera cuestión, los responsables de CESM han recordado el apoyo sin fisuras que ha mantenido la Confederación hacia los profesionales que desarrollan su labor en Ceuta desde hace años, agravado por la crisis migratoria que vive la ciudad desde el pasado mes de julio y que ha desbordado la capacidad de los ya sobrecargados centros sanitarios ceutís. Por este motivo, CESM anuncia que la próxima reunión del Comité Ejecutivo del 23 de octubre tendrá lugar en la ciudad autónoma, donde podrá escuchar a los profesionales y analizar sobre el terreno su situación asistencial y laboral, insistiendo en que los médicos de Ceuta deben tener aseguradas las mismas condiciones laborales dignas que las que se exigen para cualquier otro compañero del Sistema Nacional de Salud, y por tanto, sus problemas merecen ser abordados con la misma seriedad y responsabilidad.
Además, CESM ha explicado cuál es el nuevo escenario que se abre después de que el Gobierno haya probado llevar el anteproyecto de Estatuto Marco al trámite parlamentario, motivo por el que consideran necesario un replanteamiento de las estrategias que se deben seguir en este conflicto.
Así, la Confederación quiere abrir una nueva ronda de contactos con todos los partidos políticos con representación parlamentaria para informar de la situación actual y para solicitar, especialmente a quienes en las primeras reuniones mantenidas ya se han mostrado contrarios a la norma, que presenten una enmienda a la totalidad que fuerce una devolución del proyecto al ministerio y una nueva negociación real que tenga en cuenta las reivindicaciones del colectivo médico, que se mantienen en torno a un ámbito específico de negociación para los médicos; una jornada ordinaria real de 35 horas; el reconocimiento y la compensación del exceso de jornada; una reforma integral del sistema de guardias; una clasificación profesional acorde al nivel de formación y responsabilidad exigido y un modelo de jubilación que tenga en cuenta las características específicas de la profesión médica.
Los responsables de CESM incidían también en que la estrategia se extiende a todos aquellos ámbitos en los que exista capacidad de influencia y de decisión, y esto pasa tanto por reforzar la presencia en Europa a través de la FEMS, donde se estudiarán y activarán todas las vías jurídicas e institucionales que puedan ser beneficiosas para el objetivo, como por trabajar con las comunidades autónomas para lograr pronunciamientos, resoluciones y compromisos concretos, y por la acción jurídica allí donde exista fundamento y recorrido para poder denunciar aspectos del Estatuto Marco que vulneren la legislación nacional y europea.
Además, la Confederación considera necesario trasladar a la población que España cuenta actualmente con un déficit de profesionales provocado por las condiciones laborales, que generan una fuga de médicos y plazas sin cubrir ahondando también en la sobrecarga de los que permanecen y en las diferencias entre las distintas comunidades autónomas. De ahí que CESM pretenda impulsar un Observatorio de la Profesión Médica para aportar datos reales de la situación del colectivo y cuál es el estado de la sanidad pública para mantener la calidad y asegurar su futuro.
La unidad de acción es clave
Otro de los asuntos abordados en la rueda de prensa de este martes ha sido la importancia de mantener la unidad de acción que se ha producido hasta ahora con las organizaciones del Comité de Huelga y que en el nuevo escenario se vuelve más necesaria todavía. “Queremos seguir trabajando en ese mismo Comité, con las organizaciones que actualmente lo integran y manteniendo la unidad de acción, porque no creemos que para afrontar una nueva fase del conflicto sea necesario cambiar el instrumento que nos ha permitido actuar conjuntamente durante todos estos meses de movilizaciones”, aseguraba el secretario general, Víctor Pedrera.
En su opinión, la estrategia anunciada no se basa únicamente en convocar paros, sino en mantener un conflicto permanente especialmente con los actores implicados, como son ahora los grupos parlamentarios, para dejar claro que los médicos quieren que sus reivindicaciones se incorporen al Estatuto Marco y que las organizaciones que los representan participen directamente en esa negociación. En este sentido va a seguir trabajando CESM con la mano tendida para lograr mantener la mayor unidad de acción posible con un objetivo común como hasta ahora.
Por este motivo, los responsables de CESM recuerdan al ministerio que este conflicto no se ha terminado con la tramitación parlamentaria de la norma y que se mantiene la movilización hasta que no se logre una negociación real que permita alcanzar los objetivos fijados. De ahí que, en el contexto de esta huelga indefinida convocada, el Comité de Huelga tomará sus decisiones sobre las próximas acciones por unanimidad para recordar que un Estatuto Marco que afectará directamente al futuro profesional de casi 200.000 facultativos no puede aprobarse sin contar con el respaldo de las profesión médica y de las organizaciones que la representan.