«¡Quítenles el joystick!»

La opinión de Alberto Pérez

Alberto Pérez, secretario general del Sindicato Médico de Navarra.

Hace años que salió al mercado un extraño videojuego que se llamaba GTA (Grand Theft Auto). Este videojuego ofrecía al jugador una experiencia virtual al margen de la ley. Es un juego en el que un criminal realiza distintas misiones a cambio de dinero, dentro de ellas está asesinar a personas, robarles dinero, tirotear a un policía, etc. Y lo peor de ello es la impunidad que acompaña a las decisiones del jugador, dado que al estar detrás de la pantalla de la televisión se mantiene a distancia y protegido tras el cristal unido a lo que acontece a través del joystick. Haga lo que haga no le repercute, no se responsabiliza y las consecuencias de sus decisiones le resbalan como si estuviera protegido por un “EPI”, pero de los buenos, no de los hechos con bolsas de basura. Y a pesar de que en un momento determinado todo se malogre, por muy mal que hayan ido las cosas el jugador siempre se puede quitar de en medio pulsando la tecla
RESET y volver a empezar otra vez. Reinicia el juego sin manchas, sin reproches y sin consecuencias. ¡Otra oportunidad gratis!

Los directivos de Salud de las dos últimas legislaturas llegaron a sus cargos al final de su vida laboral, con más recorrido profesional por detrás que futuro por delante, recibiendo sus puestos más como un premio a una trayectoria que como una responsabilidad de servicio y entrega a la población navarra. A lo largo de este tiempo han manejado presupuestos nunca antes vistos en la Sanidad Navarra, y una vez sentados en sus despachos sacaron el joystick, se colocaron tras la pantalla de cristal y empezaron a tocar botones. ¡A ver cómo va esto!

Aunque no dudamos que hubiese un plan previo o al menos unas ideas de como acometer el futuro, llegó la pandemia e impuso su ritmo, y entre decisiones de “desgobernanza” estatal, comités de expertos que no aparecían y necesidad imperiosa de decisiones urgentes que ya otros tomarán, las “partidas” transcurrían envueltas en una improvisación atroz.

Sin embargo, nadie puede reprochar nada a los profesionales sanitarios en general, y a los médicos en particular. A pesar de la falta de liderazgo sólido y de una cabeza organizadora en el sistema los médicos hemos hecho lo imposible sin los medios adecuados. Aún con la situación cada vez más complicada hemos seguido proponiendo ideas, colaboraciones, etc., y seguimos manteniendo el ritmo de trabajo, porque no hay otra, se acaba el tiempo y le van a dar otra vez al RESET sin haber logrado nada. ¡Partida perdida!

Todos recordamos a la presidenta del Gobierno proponiendo que Navarra liderase la vuelta a la “nueva normalidad”. ¡Que oportunidad perdida para dibujar una imagen de prudencia!

¿Recuerdan cuando un paciente podía acudir a un centro de salud y ser atendido presencialmente en el momento? ¿Y qué me dicen de los médicos? Hace unos años contábamos con los suficientes médicos para atender a toda la población, porque Navarra resultaba atractiva, competitiva, con buenos salarios y con respaldo social y político. Ahora, como no encontramos médicos que quieran venir a “jugar” en estas condiciones, los gestores van a llenar los centros asistenciales con enfermeras, auxiliares, administrativos, psicólogos, fisioterapeutas y quizás con fontaneros, electricistas, decoradores y expertos en feng shui. Lo que sea para que parezca que algo pasa, que algo se mueve.

¡Bienvenidos sean! Seguro que todos pueden aportar ideas para dar con la solución, pero en el fondo el problema sigue siendo el mismo: faltan médicos desde hace años; sobra burocracia; falta motivación (mucha motivación); falta una adecuada financiación; falta un proyecto de futuro sólido y consensuado y no el cúmulo de planes ocurrentes que el Departamento de Salud utiliza periódicamente para parecer que hace algo.

La exigua partida de Salud en los presupuestos de Navarra para el próximo 2022 demuestra, por un lado, el desinterés del Gobierno por esta área estratégica, y por otro lado la levedad e intrascendencia de la Consejera de Salud dentro del Gabinete.

¿Puede permitirse la Sra. Consejera de Salud firmar un acuerdo con los médicos e inmediatamente ignorarlo sin sonrojos? ¡Por supuesto que es posible! Cualquier otra temería ser calificada públicamente de mendaz o deshonesta, pero en este mundo virtual donde se mueven nuestros gestores basta mirar hacia otro lado, poner cara de despiste y darle de nuevo al RESET. Nueva partida, ¡a ver qué pasa!

Mientras, el tiempo va transcurriendo sin que nadie tome decisiones, sin que se afronte el liderazgo y las responsabilidades inherentes al cargo. Volvemos a estar al final de otra partida, atrapados sin salida aceptable, sin esperanza, sin ilusiones y alguien cogerá el joystick y pulsará RESET otra vez. La partida se habrá olvidado, no habrá consecuencias, ni secuelas, ni avances. Nada habrá mejorado, todo seguirá igual. Un nuevo comienzo, un nuevo RESET, otro plan de Atención Primaria, otra rueda de prensa, otro titular de portada. Vuelta a empezar, no pasa nada.

Si nos vamos distrayendo con bonitos titulares, fotos en primera página con poses convenientes y ausencia de responsabilidades, ellos podrán seguir reiniciando partidas sin límite alguno. Para nada, para desesperación de pacientes y profesionales, para ver pasar el tiempo, para ver cómo se pudre nuestra Salud y cómo avanza la ruina de lo que, hasta hace muy pocos años era el orgullo de los navarros, ¡nuestra Sanidad!

Por favor, ¡que alguien les quite el joystick! ¡No les dejen seguir jugando!

Dr. D. Alberto Pérez Martínez
Secretario General del Sindicato Médico de Navarra

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