Los Sindicatos Médicos de Aragón (CESM Aragón y FASAMET) han convocado cinco días de huelga este mes de febrero, del lunes 16 al viernes 20, y otros tantos en marzo (también del 16 al 20) para todos los médicos y facultativos del Servicio Aragonés de Salud. Esta convocatoria continúa los paros celebrados el pasado mes de diciembre ante la falta de avances en las reivindicaciones que la motivaron. A nivel nacional, reclamar al Ministerio de Sanidad un Estatuto propio que dé voz a los profesionales y acabe con abusos como las guardias obligatorias. A nivel autonómico, reclaman negociar con el Gobierno de Aragón la mejora de las condiciones laborales y retributivas.
Los representantes del Comité de Huelga han señalado que la convocatoria coincide y comparte los objetivos planteados de la huelga estatal, durante los mismos días. Además, añade reivindicaciones propias “porque solo mediante una convocatoria autonómica podremos sentarnos a negociar estos asuntos que no dependen del ministerio, sino del Gobierno de Aragón”, y que incluyen aspectos como equiparar las condiciones laborales de los médicos aragoneses con las de otras comunidades o el cumplimiento de los acuerdos sobre Atención Primaria firmados en 2023 y 2025.
Manifestaciones en Madrid y Zaragoza
Como preámbulo, los médicos aragoneses se sumarán también a la manifestación nacional convocada el sábado 14 en Madrid, en la que profesionales de todas las comunidades autónomas mostrarán de nuevo el rechazo unánime de la profesión a la norma ministerial.
La huelga en febrero se ha convocado desde las 00.00 horas del lunes a las 23.59 del viernes 20, y también estará acompañada de concentraciones de apoyo de 5 minutos, a las 12 horas, a las puertas de hospitales y centros de salud para quienes presten servicios mínimos. Como final de esta primera semana de movilizaciones, el día 20, viernes, a las 18 horas, se celebrará en Zaragoza una gran manifestación, que discurrirá desde el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza hasta la Delegación del Gobierno en Aragón, en la plaza del Pilar.
CESM Aragón y FASAMET han recordado el amplio seguimiento de la anterior protesta, que han cifrado superior al 80% en hospitales y el 50% en centros de salud “como mostró el número de intervenciones y consultas suspendidas, frente a los datos distorsionados que transmitió el Servicio Aragonés de Salud”. También han señalado que los servicios mínimos impuestos fueron abusivos y los recurrieron a los Tribunales.
Los médicos y facultativos han subrayado que se ha llegado a la huelga “como último recurso ante el deterioro de la Sanidad, por lo que la población entiende nuestras peticiones”. También han señalado que las movilizaciones van a continuar hasta encontrar una solución; así a nivel nacional se ha convocado un paro indefinido, con una semana de huelga al mes, y que ya tiene fechas fijadas para los meses de abril a junio.
La necesidad de un estatuto propio
La protesta contra el Ministerio de Sanidad ha aglutinado a los sindicatos profesionales más representativos de todo el territorio nacional, con el objetivo de lograr un Estatuto propio del médico y el facultativo, tras la aprobación en la Mesa del Ámbito de un texto rechazado “porque supone retrocesos en nuestra profesión, en nuestra salud y en la calidad asistencial que damos a nuestros pacientes”.
Los médicos y facultativos denuncian que en esta Mesa del Ámbito, donde se negocian las condiciones laborales de todos los trabajadores estatutarios de la sanidad pública, la ley da una representación a los sindicatos mayoritarios a nivel general (UGT, CCOO y CSIF) que no les representan, mientras que la voz de los profesionales de la Medicina queda diluida, sin tener en cuenta sus condiciones especiales de trabajo, responsabilidad y funciones singulares.
Esta irregularidad ha permitido aprobar en este foro un borrador de Estatuto Marco, para su aprobación definitiva por el Congreso, sin el respaldo de médicos y facultativos. La norma impone a los médicos jornadas de hasta 45 horas semanales de promedio por las guardias obligatorias, que además se retribuyen a un tercio de las ordinarias y no cotizan para la jubilación, pero sí para el IRPF. Otros puntos permiten a los responsables políticos recortar derechos laborales por necesidades asistenciales, anulando descansos, ampliando la jornada anual hasta en 150 horas y marcando horarios unilateralmente.
20.000 € de pérdidas de cada médico y facultativo en Aragón
De esta manera, la huelga reclama un Estatuto propio como única solución “para dar voz a nuestro colectivo y poder acabar con una situación de precariedad laboral que hace huir a los médicos y amenaza a la sanidad pública”.
La situación se agrava en el caso de los médicos y facultativos aragoneses, con unas condiciones laborales y retributivas inferiores a las de otras comunidades y unas pérdidas acumuladas que los Sindicatos Médicos de Aragón cifran en más de 20.000 euros por profesional desde 2010, cuando se recortaron las pagas extras y la carrera profesional. Igualar estos aspectos y mejorar la calidad de la atención son también motivos de la huelga en la comunidad. Las reclamaciones al Gobierno de Aragón incluyen el aumento del precio de la hora de guardia, actualmente entre los seis más bajos; así como los complementos para los médicos del 061. También se exige paliar las pérdidas derivadas de los recortes desde 2010 y la recuperación de la carrera profesional, para el personal fijo y temporal, con el desbloqueo del nivel IV y la negociación de un nivel V.
Igualmente se reclama un acuerdo sobre los incentivos en centros de difícil cobertura; incrementar la retribución de productividad variable; aumentar la remuneración por kilometraje en los desplazamientos y un acuerdo de mejora en las prestaciones de la Seguridad Social durante el tiempo de incapacidad temporal por contingencia común.
Los sindicatos han incidido también en el cumplimiento riguroso de los acuerdos sobre Atención Primaria firmados en 2023 y 2025, donde se incluían puntos como la obligación del Gobierno de Aragón de destinar en 2026 a la Atención Primaria el 25% del gasto sanitario. Ese porcentaje sigue estancado en el 13%. En especial, recuperar las consultas de apoyo en todos los centros de salud para garantizar el máximo de pacientes en las agendas (35 para médicos de Familia y 28 para pediatras) y que las citas no tengan una demora de más de 72 horas.