CESM Aragón y Fasamet vuelven a la huelga del lunes 16 al viernes 20 ante el desprecio del ministerio y del Gobierno autonómico a sus demandas

Campaña de movilizaciones contra el borrador de Estatuto Marco

Manifestación de médicos y facultativos el pasado 20 de febrero en Zaragoza.
Los médicos y facultativos del Servicio Aragonés de Salud vuelven a la huelga del lunes 16 al viernes 20 de marzo. Los Sindicatos CESM Aragón y FASAMET han explicado que se movilizan como “único camino para dignificar la profesión y que podamos dedicarnos a cuidar de la salud de los ciudadanos en las debidas condiciones”, ya que ni el Ministerio de Sanidad ni el Gobierno de Aragón han dado ningún paso para negociar las reivindicaciones de los profesionales. Este será el quinto paro nacional y el tercero autonómico, sin respuesta pese al amplio respaldo demostrado, que motivó en la última huelga, del 16 al 20 de febrero, la suspensión de más de mil operaciones en Aragón.
 
CESM Aragón y FASAMET han subrayado el doble cariz de esta huelga en la comunidad, ya que coincide con la convocada a nivel nacional por un nuevo Estatuto Marco, pero también plantea reivindicaciones que son competencia exclusiva del Gobierno de Aragón. Así, reclama al Ministerio de Sanidad un Estatuto propio, que dé voz a los profesionales y acabe con abusos como las guardias obligatorias. A nivel autonómico demanda equiparar las condiciones laborales con las de otras comunidades y el cumplimiento de los acuerdos sobre Atención Primaria firmados en 2023 y 2025.
Como ya se hizo en febrero, este paro de médicos y facultativos se extenderá durante cinco días, desde las 00.00 horas del lunes 16hasta las 23.59 del viernes 20. Estará acompañado de concentraciones de apoyo de 5 minutos, a las 12 horas, a las puertas de todos los hospitales y centros de salud para quienes presten servicios mínimos.
También tendrá lugar, como acto final, una gran manifestación en Zaragoza, el día 20, viernes, a las 18.00 horas. En febrero ya se celebró una que reunió a más de cinco mil personas y los Sindicatos Médicos de Aragón han animado a toda la ciudadanía a sumarse “para evitar el hundimiento del sistema público de salud”. En esta ocasión, la protesta discurrirá desde el Edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragónhasta la Delegación del Gobierno en Aragón, en la plaza del Pilar, para “evidenciar a los responsables de esta huelga”. La protesta recorrerá las calles paseo María Agustín, plaza Aragón, paseo Independencia y Alfonso I.

Los políticos no quieren negociar

Los Sindicatos Médicos de Aragón han destacado el amplio seguimiento en las huelgas ya celebradas, superior al 80% en hospitales y al 50% en centros de salud, pese a los servicios mínimos impuestos, “mayores que en un puente festivo”. Frente a las cifras de seguimiento oficiales, han incidido en que el propio Gobierno de Aragón reconoció durante el paro de febrero la suspensión de más de doscientas operaciones cada día “casi las mismas realizadas, un dato que no se puede maquillar”.
Igualmente han recordado que toda la profesión ha mostrado reiteradamente su unión contra la reforma del Estatuto Marco propuesta por el Ministerio de Sanidad y, en Aragón también por su discriminación frente al resto de comunidades autónomas, por lo que han pedido a los responsables políticos que atiendan unas reivindicaciones, “que no piden privilegios, solo condiciones dignas para atender a los pacientes como se merecen”.
A nivel nacional, la negativa del Ministerio de Sanidad para negociar el Estatuto Marco motivó dos jornadas de paro el 13 de junio y el 3 de octubre. Ya, acompañadas de reivindicaciones al Gobierno de Aragón, se repitieron del 9 al 12 de diciembre y del 16 al 20 de febrero. Sin embargo, ninguno de estos pasos ni el actual han tenido respuesta alguna.
Los Sindicatos Médicos de Aragón han criticado las excusas y el desprecio del Gobierno de Aragón, primero para culpar de la huelga solo al Gobierno central “aunque todas las competencias en materia de personal están transferidas” y después postergando la negociación. “En febrero, nos dijeron que nos llamarían tras la constitución de las Cortes, aunque no entendemos por qué esperar y después tampoco lo han hecho. El consejero de Sanidad ha firmado contratos de gestión con los gerentes, pero incumple la normativa que obliga a reunirse con el Comité de Huelga”, han explicado.
Igualmente han criticado la reciente orden conjunta de Hacienda y Sanidad para retribuir las guardias telemáticas de los inspectores sanitarios “que muestra que el Gobierno de Aragón tiene voluntad y presupuesto para mejorar las condiciones de otros colectivos, pero no quiere hacerlo con los médicos y facultativos del SALUD”.
De la misma manera, han señalado que el Ministerio de Sanidad se ha negado reiteradamente a reunirse con los representantes reales de los médicos y facultativos y con su Comité de Huelga. Así, anunciaba hace días un supuesto acuerdo con el Foro de la Profesión Médica, “que no es el órgano legalmente legitimado”.
“Seguimos dispuestos a negociar, pero no hemos recibido ninguna oferta concreta”, han resumido los profesionales, que han reclamado a todos los responsables políticos un cambio de actitud “para poder mantener un Sistema Nacional de Salud sostenible, eficiente y de calidad para profesionales y pacientes”. Igualmente, han señalado que, en caso contrario, las movilizaciones no van a cejar.

Las reclamaciones de médicos y facultativos

 La protesta contra el Ministerio de Sanidad ha aglutinado a los sindicatos profesionales más representativos de todo el territorio nacional, con el objetivo de lograr un Estatuto propio del médico y el facultativo, como única solución “para dar voz a nuestro colectivo y poder acabar con una situación de precariedad laboral que hace huir a los médicos y amenaza a la sanidad pública”.
Los médicos y facultativos denuncian que en la Mesa del Ámbito, donde se negocian las condiciones laborales de todos los trabajadores estatutarios de la sanidad pública, la ley da una representación a los sindicatos mayoritarios a nivel general (UGT, CCOO y CSIF) que no les representan, mientras que la voz de los profesionales de la Medicina queda diluida, sin tener en cuenta sus condiciones especiales de trabajo, responsabilidad y funciones singulares.
Esta irregularidad ha permitido aprobar en este foro un borrador de Estatuto Marco, para su aprobación definitiva por el Congreso, que impone a los médicos jornadas de hasta 45 horas semanales de promedio por las guardias obligatorias, que además se retribuyen a un tercio de las ordinarias y no cotizan para la jubilación, pero sí para el IRPF. Otros puntos permiten a los responsables políticos recortar derechos laborales por necesidades asistenciales, anulando descansos, ampliando la jornada anual hasta en 150 horas y marcando horarios unilateralmente.
La situación se agrava en el caso de los médicos y facultativos aragoneses, con unas condiciones laborales y retributivas inferiores a las de otras comunidades. Las reclamaciones al Gobierno de Aragón incluyen el aumento del precio de la hora de guardia, actualmente entre los seis más bajos; así como los complementos para los médicos del 061. También se exige paliar las pérdidas derivadas de los recortes desde 2010 y la recuperación de la carrera profesional, para el personal fijo y temporal, con el desbloqueo del nivel IV y la negociación de un nivel V.
Igualmente se reclama un acuerdo sobre los incentivos en centros de difícil cobertura; incrementar la retribución de productividad variable; aumentar la remuneración por kilometraje en los desplazamientos y un acuerdo de mejora en las prestaciones de la Seguridad Social durante el tiempo de incapacidad temporal por contingencia común.
Los sindicatos han incidido también en el cumplimiento riguroso de los acuerdos sobre Atención Primaria firmados en 2023 y 2025, donde se incluían puntos como la obligación del Gobierno de Aragón de destinar en 2026 a la Atención Primaria el 25% del gasto sanitario. Ese porcentaje sigue estancado en el 13%. En especial, recuperar las consultas de apoyo en todos los centros de salud para garantizar el máximo de pacientes en las agendas (35 para médicos de familia y 28 para pediatras) y que las citas no tengan una demora de más de 72 horas.
youtubeinstagram
Facebooktwitterlinkedinmail