El Sindicato Médico Independiente de Extremadura (SIMEX) ha dicho basta y remitiéndose a la «pura coherencia con las líneas rojas de la Huelga Nacional», su Comité Ejecutivo ha ratificado este 7 de julio la decisión contundente y unánime de no acudir a las reuniones de la Mesa Sectorial.
Aseguran que este movimiento no debería pillar a nadie por sorpresa, puesto que la propia consejera de Salud y Atención a la Dependencia, Sara García, ya recibió este aviso cara a cara el pasado 25 de junio. Ahora, el Comité Ejecutivo del SIMEX simplemente ha blindado de forma oficial una postura que consideran innegociable: mientras dure el actual escenario de conflicto, no se sentarán en mesas compartidas.
El fondo del conflicto: especificidad o bloqueo
El sindicato argumenta que los problemas de la profesión médica, tanto a nivel autonómico como nacional, son demasiado críticos y particulares como para acabar diluidos en una negociación generalista. Y es que, para SIMEX, la solución pasa por una única vía: un ámbito de negociación específico para los médicos.
La realidad de la Mesa Sectorial de Sanidad para la profesión médica no sólo se muestra incapaz e inútil a la hora de tomar decisiones, sino que se ha transformado en un freno deliberado. Lo único que encuentran los médicos extremeños cuando presentan propuestas para mejorar el sistema es parálisis y un bloqueo constante.
Desde el sindicato aseguran que no están ante un simple desplante institucional, sino ante una estrategia de presión para forzar una interlocución directa. SIMEX busca un cuerpo a cuerpo con la Administración para abordar las carencias de la profesión, rechazando de plano los parches globales que, a su juicio, no resuelven la raíz del problema médico.